La estética de la década de los 60 retorna a la Capilla en forma de altar efímero

2021 será de nuevo un año sin Salida Procesional en nuestra Hermandad, pero no un año sin la contemplación del Paso de nuestros Titulares. Desde el mismo momento que se conocía la suspensión de la Semana Santa tal y como la conocemos con la pública veneración de nuestros Amantísimos Titulares por las calles de la Ciudad, los distintos equipos de trabajo comenzaron a considerar cómo despertar el sentimiento más cofrade de nuestros hermanos, adaptando el culto a la situación de pandemia que está atravesando la humanidad. Surgió de este modo, la papeleta de sitio solidaria, que busca el incentivo a la participación del hermano a través del amor fraterno y la caridad, puesto que se destina a las obras sociales de la Hermandad y a sufragar los gastos extraordinarios de la Cuaresma. El grupo de mayores y ancianos ha sido desde un principio el más vulnerable por esta crisis sanitaria y el que peor y mayor castigo ha sufrido, pagando muchas veces con sus vidas. La Hermandad siempre trató de estar en contacto con ellos a través de múltiples llamadas telefónicas y visitas. A raíz de esto, surge la idea de dedicar el altar extraordinario a las personas mayores de la Hermandad. Por ello, y ante la imposibilidad de trasladar el Paso Procesional actual, se planteó la reconstrucción del primitivo buscando el mayor grado de similitud posible sobre una parihuela cedida gentilmente por la asociación Jóvenes Cargadores Cofrades. Realizado por NHD Luis Rugero Esparragosa (qepd), Mayordomo, y estrenado en 1942 supuso un hito en la Semana Santa isleña pues era uno de los primeros misterios de grandes dimensiones de la Ciudad. Llamaba también la atención su alumbrado de acetileno, que fue sustituido posteriormente por otro eléctrico alimentado por grandes baterías. Mediante la utilización del grupo de candelabros originales, así como utilizando los 4 principales pertenecientes a la Hermandad del Rocío de Cádiz, 52 puntos de luz dan vida y luz al calvario. Un grupo de hermanos entusiastas ha participado en toda su instalación haciéndola posible de esta manera tal y como sucediera hace décadas atrás. El grupo de tulipas de cristal redondo también son las originales conservadas por la Hermandad. Nuestra Hermandad de la Vera†Cruz procesiona con un conjunto escultórico que representa uno de los pasajes más intensos de la Pasión: Jesús muere en la Cruz junto a su Madre y su fiel discípulo, San Juan. Dicho conjunto, al que se le suman las Santas Mujeres, obras de Vicente Tena, ha sido preparado para la ocasión por las Camaristas de la Hermandad, siguiendo una estética parecida a la que procesionaba en aquella época. También han confeccionado a imagen y semejanza el faldón del Paso Procesional, rematado por el escudo bordado del Paso original. El calvario está compuesto de corcho imitando la piedra, lentisco y esparraguera que cubre toda la superficie, siendo completado con un conjunto de 12 jarras en el canasto (10 originales y 2 de la Hermandad de la Pastora) que llevan una profusa decoración en tonalidades moradas, rojas, blancas y rosáceas, al estilo de las décadas de los 60-70. Dicho exorno fue confeccionado exquisitamente por Decorflor Floristas. Cabe destacar el cuidado de los detalles, habiéndose replicado tanto las asas de las esquinas como el llamador a imagen y semejanza de los originales. Así como la placa del respiradero trasero en la que se reconoce a NHD Luis Rugero Esparragosa su dedicación y trabajo por la su Hermandad de la Vera†Cruz. En 1988 la Hermandad de la Humildad y Paciencia comenzaba a procesionar en el barrio de la Ardila utilizando el primitivo paso de la Vera†Cruz, que fue vendido tras la adquisición del actual en 1982, obra de Manuel Guzmán Bejarano. En él podían contemplarse las 14 estaciones de Vía Crucis hechas por el tallista gaditano José Vera Espinosa y estrenadas en 1948 en el barrio del Cristo Viejo. Para esta ocasión, la querida Hermandad de la Ardila ha cedido las cartelas, suponiendo su vuelta 40 años después un acontecimiento histórico en el seno de nuestra Venerable Hermandad. La carpintería, supeditada a la mesa, fue excelentemente confeccionada por la comisión de Mayordomía, destacando especialmente la figura de los hermanos colaboradores alcanzando el canasto unas dimensiones finales de 3 x 2 metros. En definitiva, la recreación del Paso Procesional de Rugero es y será un soplo de aire renovado dentro de este año tan duro, y traerá consigo los recuerdos de todos aquellos hermanos de cierta antigüedad en nuestra Hermandad. Reiteramos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones que han hecho posible devolver la ilusión por la llegada de una nueva primavera de azahar al barrio del Cristo Viejo, al barrio de la Vera†Cruz. #SantaVeraCruz #TomaTuCruzYSigueme

La estética de la década de los 60 retorna a la Capilla en forma de altar efímero