© Orden de la Merced

     "La presencia mercedaria en la Capilla"

Análisis de la presencia de la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos en la Capilla del Santísimo Cristo de la Vera†Cruz en el siglo XVIII. Hermandades en la Capilla durante esa época y la Sagrada Efigie de Nuestra Señora de la Merced, actualmente Titular de la Hermandad de los Desamparados de nuestra Ciudad.

San Fernando, Cuaresma 2021. 

Comisión boletín "Junto a la Cruz"

 

Entre 1798 y 1815 existió en nuestra Capilla una fuerte presencia mercedaria. Previamente a eso debemos retrotraernos en el tiempo hasta el año 1794 cuando es erigida en la del Santo Cristo, la Hermandad de Nuestra Señora de las Mercedes, san Crispín y san Crispiniano bajo las constituciones de la homónima hermandad gaditana del Convento de los Descalzos. Esta incipiente corporación fue agregada a la Real y Militar Orden de María Santísima de la Merced, Redención de Cautivos, por fray Diego López Domínguez, maestre general de toda la Orden en 1795, consiguiendo las indulgencias, prerrogativas y gracias espirituales concedidas a las cofradías de esa Orden.

Escudo mercedario Capilla Vera Cruz San Fernando

Escudo mercedario encontrado bajo la policromía del altar lateral en el que se encuentra San José.

© Yolanda Muñoz Rey

 

Con esta fundación se vinculaban así a los mercedarios (representados por la Virgen de la Merced) así como a San Crispín y san Crispiniano (patronos de los zapateros) y además esta corporación conllevaba que los frailes mercedarios pudieran fijar su mirada en un futuro no muy lejano en la Isla de León. Y de hecho así fue. En 1798 fray Cayetano Quijada, religioso del convento de Nuestra Señora de la Merced de la vecina ciudad de Jerez de la Frontera es nombrado capellán de la Capilla del Santísimo Cristo de la Vera†Cruz. La llegada del fraile mercedario supuso un revitalizante para la collación del Santo Cristo expandiendo la devoción hacia la Virgen de las Mercedes, así como consiguió revitalizar también la Cofradía de la Vera†Cruz, vinculándola al numeroso gremio de los mareantes.

Claustros Monasterio Merced Jerez

Claustros del Monasterio de la Merced de Jerez de la Frontera. © Wikipedia

 

En estos años asistimos a la convivencia de dos corporaciones en la Capilla (hecho que no se repetirá hasta el siglo XX con la de los Afligidos). El padre Quijada organiza solemnes cultos a la Virgen de la Merced en torno a su festividad (24 de septiembre) rindiéndole culto a una imagen de la Virgen con el Niño adquirida en aquel entonces. Asimismo, se les realizan cultos a los santos patronos del gremio de los zapateros. En el año 1801 y también de la mano de Fray Cayetano y junto a un grupo de hombres dirigidos por José Carmona se reorganiza la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera†Cruz. Ese año se retoman los cultos con la función del 3 de mayo, así como la primera Junta General el 8 del citado mes, donde se renueva la corporación, llevando desde entonces tres libros: uno de acuerdos (juntas que inicia en esa junta de mayo de 1801), uno de cuentas y otro de hermanos. En 1803 vuelva a desaparecer la Corporación.

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San Crispín y San Crispianiano.

Dibujo a lápiz de los patronos del gremio de los zapateros.

© Museo Nacional del Prado

Virgen de las Mercedes San Fernando.jpg

Sagrada Efigie de

Nuestra Señora de las Mercedes.

© Fernando Fossati

 

Fray Cayetano eleva un escrito al obispo en 1805 donde pide que se restaure la Cofradía de la Vera†Cruz, bajo el patrocinio de los vecinos de la matrícula del mar (un posible gremio de mareantes). En 1806 se redactan nuevas constituciones que son aprobadas en 1807 y sustituyen a las de 1784. Entre 1807 y 1811 la corporación crucera costea el entierro de sus hermanos, así como las misas en sufragio de las almas. Asimismo, la devoción a la Virgen de las Mercedes aumenta en el barrio. Como ejemplo en 1804 se pretendió colocar una efigie (réplica escultórica o pintura) de esta Señora en una hornacina abierta en la fachada de una casa de la calle San Rafael esquina a la de las Pitas (hoy, Santa Teresa de Jesús), con la idea de propagar su devoción excitando la piedad de los fieles.

De haber permanecido en el barrio, la imagen mercedaria se hubiese erigido como patrona de esta collación. Pero la centuria decimonónica fue convulsa y en 1815 se produce la marcha de Fray Cayetano de la ciudad, conllevando la desaparición de la Cofradía de la Vera†Cruz durante casi ocho décadas, así como el traslado de la Cofradía de las Mercedes a la Iglesia Mayor Parroquial, donde desparecerá pocos años después. La imagen de la Virgen sigue recibiendo culto en el antiguo Hospital de San José por la Hermandad de Sanidad de la ciudad, mientras que las efigies de los santos fueron reconvertidas en San Servando y San Germán, recibiendo culto en la ermita de los Santos Mártires. A pesar de todo, la presencia mercedaria fue un revitalizante para el barrio y dejó un legado que ha llegado hasta nuestros días.

San Servando y San Germán San Fernando Mártires Cerro
San Servando y San Germán San Fernando Mártires Cerro

Sagradas Efigies de los Santos Mártires Co-Patronos de la Ciudad, San Servando y San Germán. Previamente Santos Crispín y Crispiniano.

© Islapasión

Capilla Desamparados San Fernando

Capilla de Nuestra Señora de los Desamparados,

antiguo Hospital de San José.

© Hermandad de los Desamparados

Bibliografía:

MÓSIG PÉREZ, Fernando, 2005, Historia de las hermandades y cofradías isleñas; San Fernando, España.

MUÑOZ REY, Yolanda, 2016, La Capilla de la VeraCruz de San Fernando: ejemplo de interpretación popular de la arquitectura neoclásica gaditana, Madrid, España, El Boletín.